INTRODUCCION

Una gran porción de la experiencia humana, es aquella que está dirigida a cambiar las situaciones existentes, en otras mejores. Se conciben desde una idea de cómo realizarlas y luego se ejecutan. Cuándo realizamos estos pasos en el campo de la producción, participamos en la actividad de producción más saludable hoy día. Mas aún, dos tercios de la salud de un país industrializado parten de gente que tiene ideas de un producto, que planea como fabricarlo y lo fabrica de acuerdo a un plan. Este hecho incrementa el bienestar general, derivado directamente del descenso de los costos y el incremento de productividad de los procesos de fabricación.

El primer progreso fundamental en el tratamiento del proceso de fabricación, en el que hoy día participamos, ocurrió dos siglos antes. La primera revolución industrial fue precipitada con la invención y aplicación del motor a vapor, una herramienta que incrementaba dramáticamente el esfuerzo físico humano. El segundo progreso fundamental está comenzando hoy. Decimos que "está comenzando hoy" ya que, mientras algunos pueden argumentar que la segunda revolución industrial comenzó algunos años atrás, podemos decir que aún apenas hemos arañado la superficie. Podemos asegurar, claramente, que la herramienta de la segunda revolución industrial, es la computadora; una herramienta que magnifica los esfuerzos intelectuales humanos. Mientras que hay nuevas y útiles herramientas, la computadora, es una nueva e integradora para todo el sistema de producción. Con este rol integrador, la misma ha pasado de ser útil en la fábrica de hoy a esencial en la de mañana.